La ciudad y el desarrollo urbano refleja una fragmentación en la forma que se ha planificado y diseñado la relación con nuestros entornos construidos y naturales, y entre nosotros mismos. Sin embargo, el mundo natural refleja una sinergia y sintonía en la forma que todo está relacionado. La ciudad y el desarrollo urbano podría encaminarse a reflejar la forma en que están orquestados los ecosistemas, por su capacidad adaptiva, evolutiva y resiliente para prosperar en todas las formas de vida, tal como lo ha logrado ya hace más de 3.8 billones de años. Es decir, su propia naturaleza “crea condiciones que conducen a la vida.”
Podría ser posible crear consciencia y encaminarse a una relación mutuamente próspera entre nuestros entornos construidos y los entornos naturales. Basadas en la forma que los organismos y ecosistemas son, funcionan y prosperan se podría dirigir un desarrollo urbano que encamine hacia un cambio de paradigma mental y creativo en el ser humano. Como parte de nuestras naturalezas, nuestras creaciones y entornos construidos han sido descarrilados del hilo conductor del mundo natural, el cual crea condiciones que conduce a más vida. La planificación y el diseño de la mayoría de las ciudades, reflejan unas condiciones que culminaron anteponiéndose en contra de nuestro favor: nuestras naturalezas contemporáneas y de los principios de la Vida. Por esta razón, se debería fomentar la sinergia entre los entornos construidos y naturales, y nuestra relación entre ambos y nosotros mismos.
Recordar y reconocer que también somos naturaleza son unos de los principios fundamentales para repensar y cultivar un desarrollo urbano que opte por un mejoramiento holístico de los espacios de la ciudad. La biofilia comprueba la relación ínterdependiente que existe entre nosotros y la naturaleza. Informar y reforzar este sentido inconsciente de conexión con ella, conduciría a un cambio de paradigma que haga reflexionar sobre cual es la relación actual entre nuestras creaciones y ambientes construidos con el ambiente y otras formas de vida y crear un balance próspero.
Se podría comenzar cuestionándose: cómo es nuestra vida contemporánea, cómo es nuestra vida pública o privada, cómo estamos relacionados a la naturaleza, cómo es el mundo natural, cómo podría ser una sinergia entre nuestros ambientes construidos (arquitectura) y los ambientes naturales. Para entonces, crear efectos secundarios mutuo-positivos, inclusivos e inspiradores.
ambientes co físicos, mentales, emocionales, espirituales, estético, funcionales e incluso “tecnológicos” para la toma de decisiones de cualquier tipo de diseño. Utilizando los procesos y sistemas de la naturaleza como guía y fuente de inspiración.
Esta creciente separación de la naturaleza se refleja en la agricultura moderna, la manufactura, la educación, la salud, el desarrollo urbano y la arquitectura.[1] No obstante, se pueden reconocer algunos esfuerzos que han surgido para restablecer esta conexión. Además, se podría profundizar la relación existente que tenemos con ella, y crear un vínculo representativo que denote que también somos naturaleza, y que nuestras creaciones y entornos construidos, siendo extensiones de nuestra naturaleza, deberían confluir con las leyes y éticas del mundo natural. Incluso, deberíamos reconocer que de igual forma que comunicamos ideas, enseñamos y aprendemos de nosotros mismos, la naturaleza, sus organismos, sistemas, y toda su compleja y diversa composición nos puede inspirar. Sólo falta observar, reconocer y utilizar nuestra capacidad de analizar para lograr reconectar en todas las formas posibles para confluir con su sintonía. Gracias a nuestra propia naturaleza, es posible reconocer la magnífica mentora de quien formamos parte, y que de igual forma nos nutre.
Dentro de los distintos sistemas que componen la ciudad, la propuesta se enfocaría – pero no se debe limitar – en las siguientes redes urbanas: los espacios públicos, naturales, de movilidad, y energía. Pero, ¿cómo el desarrollo urbano puede emular procesos y sistemas ecológicos? Y considerando la ciudad como un ecosistema urbano, ¿cómo se puede implementar una sinergia entre las redes que la componen y crear ciclos sinérgicos?
NOTAS
[1] Kellert, Stephen, and Elizabeth Calabrese. “The Practice of Biophilic Design.” Biophilic Design, 2015, p. 5 www.biophilic-design.com